lunes, 13 de abril de 2009

Mi derecho a adelgazar.

Escribo esta entrada para reivindicar mi derecho a hacer dieta y a que la gente me deje en paz. No, no soy anoréxica, a la vista está, y me gusta comer, me encanta comer, por eso me jode tanto dejar de comer todas esas cosas que me encantan y que tanto me engordan. Las torrijas, el cocido, el jamón serrano y el chorizo ibérico. Una puta coca-cola. No puedo comerlas, así que dejad de decirme "pero come algo de esto, no?".
Y un día no es un día. Después de ese día, viene otro, pero yo ya me he pasado de la dieta, pero da igual porque un día es un día. Por lo menos, ya que me tengo que privar de tantas cosas, que sirva para algo, y si lo que quiero es adelgazar, dejadme adelgazar en paz.
No puedo comer cerdo, pues es grasa pura, pero así de paso aprovecho y me quito de la carne, que no me gusta nada. Comienzan los problemas otra vez: que porqué me he vuelto vegetariana, que si no sé las carencias que me provoca no comer carne, que si me he vuelto lesbiana... Hay gente que elimina de su dieta el pescado porque no les gusta, mi hermano por ejemplo. Ni atún, ni gambas, NADA que tenga que ver con el mar. Y no pasa nada, es que el pescado no le gusta. Pero a mi no me gusta la carne... y bueno, bueno, para qué queremos más.
En los bares otro tanto de lo mismo. Los diabéticos no pueden salir de fiesta, porque a parte de la coca-cola light que me sienta fatal y que me sabe a meado de gato, no existen más bebidas sin azúcar. Yo no soy diabética, pero paso de estar un sábado por la noche a botellitas de agua, como una pastillera más, pero sin la parte divertida. Queridos bares: existe un amplio catálogo de bebidas light o sin azúcar que pueden dispensar en sus establecimientos. Prueba de ello es que me las tengo que llevar en el bolso todos los fines de semana.

No estoy a gusto con mi cuerpo y quiero adelgazar, creo que no hay nada de malo en eso. Pues para esta hipócrita sociedad sí que lo es. Para el sistema hay que ser delgada de nacimiento: volvemos al antiguo régimen. Yo quiero ser delgada, dejadme conseguirlo, y dejad de decirme lo que tengo que hacer y cómo lo tengo que hacer. Preocupaos de mí si peso 45k y aún así me veo como un ballenato, pero pesando 60k, dejadme en paz un ratito, anda. Que sólo quiero entrar en un vestido de boda.

1 comentarios:

Jess dijo...

Cada uno que quite de su dieta lo que quiera, oye. XD yo me quite las verduras y legumbres y me atengo a las consecuencias...
El problema que tiene la gente es que se ve en la necesidad de ofrecer al mundo la mano, el brazo, el flotador, el techo que cobija. Es una necesidad de quedar bien, de ofrecer siempre, aunque luego no den nada. Ellos saben que tu vas a decir que no, por eso te ofrecen... Si te descuidas igual ni tienen lo que te ofrecen.. XD

Nada hija, que cada cual con su cuerpo lo que quiera.

Eso si, yo soy de las de botellita de agua, no tomo pastis y me lo paso bien u_ú... Algunos llevamos costumbres raras de serie...

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